¿Qué es la DE?

Factores de Riesgo

 

La Disfunción Eréctil es generalmente un síntoma asociado a una patología orgánica. La presencia de alguna enfermedad no diagnosticada aumenta la prevalencia de la DE.

 

Los más importantes factores de riesgo son:

 

Trastornos de la próstata. Prostatitis (inflamación), hiperplasia prostática (agrandamiento prostático), cáncer o prostatectomia (extirpación de la próstata).

 

Diabetes. Facilita el endurecimiento prematuro y anormal de las arterias, impidiendo la erección, al reducir el flujo de sangre al pene.

 

Hipertensión arterial. La presión alta provoca daño vascular y disminución de la presión sanguinea que ingresa la pene.

 

Enfermedades vasculares, (como la isquemia coronaria y cirugía vascular), que reducen el flujo normal de sangre al pene.

 

Altos niveles de colesterol en la sangre, que estrechan y adelgazan las arterias, lo que produce deficiente flujo sanguíneo al pene.

 

Consumo de drogas o alcohol. El abuso de estas sustancias reduce la respuesta orgánica a los estímulos sexuales.

 

Enfermedades del sistema nervioso. Patologías degenerativas (esclerosis múltiple), lesiones en la médula o secuela de cirugías, impiden la llegada de los impulsos nerviosos que inducen la erección.

 

Malformaciones peneanas. Como el síndrome de Peyronie, que es la curvatura del órgano sexual masculino. Se produce al endurecerse los vasos sanguíneos y los cuerpos cavernosos que conforman el cuerpo del pene.

 

Enfermedades crónicas. Principalmente las insuficiencias renales y las diálisis son causas que inciden en la aparición de la DE

 

Cigarrillo. Acentúa los efectos de otros factores de riesgo, como la enfermedad vascular o la hipertensión. Un reciente estudio señala que fumar 20 cigarrillos al día aumenta 60% las probabilidades de aparición de la DE.

 

Estrés. Las tensiones y problemas en la relación de pareja aumentan las posibilidades de aparición de DE.

Consejo:

 

Como en toda enfermedad, lo importante es evitar en la medida de lo posible los factores de riesgo, es decir, dejar el cigarrillo, hacer ejercicio para mejorar el sistema coronario y circulatorio, llevar una dieta balanceada para reducir los niveles de colesterol. Los chequeos permanentes también son necesarios para identificar la DE o cualquier tipo de enfermedad en forma prematura.